>Gracias a Carles Pérez he tenido la oportunidad de ofrecer mi punto de vista en las redes sociales aplicadas al sector de la construcción para la revista Construmática.
A continuación os adjunto la entrevista:
¿En que pueden ayudar las redes sociales en la actividad de una empresa?
Las redes sociales son un referente en la comunicación interpersonal, y como tal, una vía de acceso para encontrar posibles clientes, interactuar con los que ya lo son y analizar cuál es la visión de nuestro negocio dentro de su entorno, permitiendo reforzar los puntos fuertes y mejorar los débiles. La era de la comunicación 2.0 ha provocado una apertura hacia el público que la clásica no tenía; hemos pasado de un modelo unidireccional, en el que el público recibía un mensaje por parte del anunciante, a un modelo cuya base es la interacción constante, promoviendo una mejora y perfeccionamiento de nuestros servicios en función de la respuesta obtenida.
Por otro lado, existe el SMO (“Social Media Optimization”) donde encontramos diferentes métodos, como el más novedoso el botón Google + 1 o, entre los más comunes, el “Like” de Facebook, que fomentan la viralidad del contenido, y por tanto, de los productos o servicios ofrecidos.
¿Qué proceso establecéis para que una marca, en este caso arquitectónica, tenga un posicionamiento positivo en internet?
Primero es básico identificar los objetivos de la marca, es decir ¿por qué quiere la empresa estar en las redes sociales? Es imprescindible tener unos propósitos bien definidos para poder hacer un plan de acción acorde a sus necesidades. El siguiente paso es analizar el entorno del sector: qué presencia tiene en las redes sociales el área en el que me voy a posicionar, considerando también la actividad de la competencia. Una vez realizados estos pasos previos se propone el plan de acción: qué plataformas son las más indicadas, cuál es el tono a utilizar, considerar acciones especiales que se puedan promover a lo largo del año… generalmente se realiza una propuesta, que se acaba de perfilar con el cliente para poder afinar lo máximo posible en las metas a conseguir. Establecer qué queremos monitorizar es también un paso clave para realizar los informes oportunos y poder perfeccionarse en función de la réplica que se vaya generando.
Por otro lado, es indispensable también analizar cómo está construida la web para favorecer que se fomente el tráfico de una forma orgánica, lo que se denomina “SEO”: Search Engine Optimization, es decir, Optimización para los Motores de Búsqueda. La finalidad es alcanzar las primeras posiciones en los buscadores para las palabras clave que nos interesen y así llegar mejor a nuestro público objetivo.
En este sentido, es necesario también considerar el Search Engine Marketing, comúnmente llamado SEM: el marketing en buscadores. Hay empresas que tienen dificultades para llegar a todos los clientes potenciales solamente con el SEO, para lo que existen los “enlaces patrocinados”. Son anuncios de la misma temática que las palabras que el usuario ha introducido en su búsqueda y que aparecen en el buscador de forma destacada.
¿Cuál es la figura del community manager? ¿Qué objetivos tiene?
El Community Manager es “la cara y ojos” de la empresa en las redes sociales, esto es, se encarga de construir, gestionar y moderar las comunidades en torno a la marca en Internet. Es indispensable que tenga un conocimiento profundo de la empresa, de sus valores y, lo más importante, que sepa transmitirlo.
Como profesional ha de ser por tanto un gran comunicador, pero también ha de saber motivar, conseguir involucrar a la comunidad, ser creativo y a su vez analítico, y sin duda, una persona con una curiosidad voraz para adquirir los nuevos conocimientos que cada día propone esta red de redes.
El perfeccionismo en cada palabra que ejecuta y una buena coordinación con el resto de departamentos impulsarán la excelencia de la marca en su sector.
Las comunidades virtuales, ¿pueden afectar negativamente a la reputación de una empresa?
Evidentemente, si son mal gestionadas o no se les da la importancia que merecen. Una crítica de un usuario mal administrada puede llevar a una crisis de reputación que ponga en tela de juicio a toda la entidad corporativa. Tan nocivas son las malas prácticas por personal no cualificado como las apariciones intermitentes de una marca.
Una comunidad implica un cuidado constante, abrir un perfil en una plataforma social por el hecho de “estar presente” en las redes sociales no tiene ningún fundamento. Muchas empresas no son conscientes de que en el momento en que comienzas una actividad social en Internet están creando un campo de cultivo, congregando a gente que se interesa por tu marca.
En este sentido, es como si un arquitecto después de construir un edificio dejara a la disposición del ciudadano de a pie todo el material dispuesto para que modificase su creación sin ningún orden ni concierto. Lo que podría haber sido una obra maestra se convierte en un campo de batalla con denominación de origen.
¿Cómo vincularías, como especialista, las redes sociales con la arquitectura y la construcción?
Tanto la arquitectura como la construcción ya están en boca de todos en las redes sociales. Posicionarse dentro de todos los temas que engloban ambos conceptos es la clave. Durante los últimos años, ha habido una degradación en la percepción del sector que se debe combatir y la forma de hacerlo es ofrecer contenido de calidad que involucre a los usuarios y que les haga partícipe de sus valores, de sus innovaciones.
Por otro lado, es innegable la oportunidad que ofrecen como una vía que promueve la interconexión y la colaboración en diferentes ámbitos a un nivel que va más allá de lo local y que, a su vez, supone un motor de expansión de conocimientos entre profesionales cualificados.
¿En qué punto se encuentra la simbiosis entre arquitectura y redes sociales?
La arquitectura es un modo de construir espacios donde se desenvuelve un entramado social. Desde mi punto de vista, la diferencia con la escultura es que la arquitectura logra combinar el arte y la funcionalidad para el ser humano mientras la otra tiene una capacidad meramente contemplativa. Este acercamiento social puede ser un punto de fusión entre ambos conceptos.
La esencia de un buen edificio reside en saber adaptarse a un hábitat y responder a las necesidades del ciudadano, desde este mismo punto de vista podemos entender las redes sociales como un medio que ha sabido adaptarse al nuevo entorno, como es Internet y fomentar una de las necesidades más básicas del ser humano: la comunicación.
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